12 octubre, 2020

El avión Caravelle, un precursor entre los pequeños

Fuente: Excelencias del Motor

Autor: Alfonso Cueto Álvarez

El avión Caravelle dio inicio a una nueva época para las aeronaves comerciales de corto y mediano alcance al modificar la forma de propulsión dominante desde comienzos de la aviación.

La segunda mitad del siglo XX mostraba trabajos concretos con la aparición de la aviacion comercial reactiva; sin embargo, poco se habia avanzado sobre los vuelos de corto y mediano alcance, donde la propulsión a hélice era dominante.

Ante esta necesidad, el 12 de octubre de 1951 las autoridades francesas circulan a la industria del país las especificaciones para una aeronave con capacidad entre 55 y 65 pasajeros, con una velocidad crucero de 600 km/h y un alcance de hasta 2 000 km.

Aunque la idea existía desde 1946, la convocatoria fue respondida rápidamente con 20 diseños diferentes, de los cuales, los tres escogidos fueron dados a conocer el  28 de marzo de 1952  por el «Comité du Matériel Civil», encargado de la licitación. Entre ellos se escogió finamente el de la constructora Avon Sud-Est (SNCASE), denominado como X-210, inicialmente un trimotor que luego mejoraría con la oferta de la Rolls-Royce de un nuevo motor Avon de mayor potencia que funcionaba con dos motores en la parte posterior del fuselaje. Era el nacimiento del Caravelle.

El diseño revisado del X-210 fue reenviado a la SNCASE en julio de 1952 y dos meses después le ratificaron su aprobación. Un año más tarde, la compañía ordenó la producción de dos prototipos y dos maquetas estáticas para pruebas sobre fatiga de materiales. El primer prototipo voló por primera vez el 27 de mayo de 1955 y el segundo el 5 de mayo de 1956. Los  pedidos de Air France en 1956 y la escandinava SAS en 1957, garantizaron una amplia cartera de pedidos a la SNCASE.

La certificación de vuelo del Caravelle se efectuó en mayo de 1959 y de inmediato formaron parte, no solo de las flotas de Air France y SAS; aerolíneas de 48 países, adquirireon el equipo en sus diferentes variantes y se convirtió en uno de los mas solicitados modelos en su categoría, incluyendo EE.UU con 20 unidades, la mayoría para la United Airlines.

Nuevos y más potentes motores posibilitaron que los técnicos de la Compañía, consideraran un avión supersónico que llamarían el Super Caravelle. Ello, junto a un proyecto de la BAC (Bristol Aeroplane Company) resultó en el conocido Concorde, hito en la historia de la aviación.

Con una tripulación de tres, el Caravelle era capaz de volar con sus 2 turboreactores Rolls-Royce A 29 Mk.527, a una altura de 12 800 m, con 89 pasajeros, con velocidad operativa de 725 km/h, hasta una distancia de 1 700 km.

En total, se construyeron 279 de todos los modelos hasta 1972 y algunos volaron hasta 2004; otros estuvieron involucrados en hechos trascendentales.

Cuando en octubre de 1962, el entonces Secretario General de la ONU, el birmano U-thant, visitó Cuba para entrevistarse con el entonces primer ministro, Fidel Castro, el avión utilizado en esa delicado misión fue un Caravelle.